El documento describe el origen de los mitos sobre vampiros en diferentes culturas antiguas como Persia, Babilonia y Egipto. Explica que los primeros registros de criaturas similares a vampiros se remontan a Persia y Babilonia, donde se mencionan deidades como Lilith que se alimentaban de sangre. También habla sobre cómo estas creencias se extendieron a otras partes del mundo como China, India y América. Finalmente, relata la historia de Akasha y Enkil, los primeros vampiros según la mitología egipcia.