La natación tiene orígenes que se remontan a antiguas civilizaciones como los egipcios, griegos y romanos, donde era parte de la educación y tácticas militares. Resurgió en el Renacimiento y alcanzó popularidad en el siglo XIX con la construcción de piscinas y competencias organizadas. En los Juegos Olímpicos, comenzó en 1896 y ha crecido en popularidad, siendo uno de los deportes más seguidos, con diversas disciplinas y destacados nadadores que han marcado récords históricos.