En su conferencia durante la entrega del premio Samuel Toledano, el alcalde de Madrid destaca la importancia de la memoria histórica entre España e Israel, enfocándose en la figura de Samuel Toledano y su papel en la normalización de las relaciones hispano-judías. Analiza el trauma de la expulsión de los judíos de España en 1492, sus causas y las lecciones de la diáspora, subrayando la necesidad de construir una sociedad plural y tolerante basada en la aceptación de la diferencia. Concluye que la herencia sefardí proporciona un modelo de diálogo y diversidad que es esencial para afrontar los retos contemporáneos de la globalización.