Este documento describe la España del siglo XVI bajo el imperio de Carlos V y la monarquía de Felipe II. Carlos V heredó diversos reinos y territorios que formaron su vasto imperio. Gobernó enfrentando conflictos internos como las Comunidades de Castilla y las Germanías, así como conflictos externos en su defensa de la fe católica. Felipe II consolidó la unidad de la monarquía hispánica al unir la corona de Portugal a sus dominios, aunque también enfrentó rebeliones internas. Ambos monarcas establecieron un modelo