El documento habla sobre la contaminación acústica o ruido ambiental, definida como el exceso de sonido producido por actividades humanas como el tráfico, industrias y aeropuertos que altera las condiciones normales del ambiente y puede causar daños a la salud como pérdida de audición, problemas de atención, insomnio y dolor de cabeza si las personas están expuestas de forma prolongada. La OMS establece que los niveles de ruido por encima de los 50-55 decibeles pueden ser perjudiciales.