La computación en la nube permite a los usuarios acceder a servicios y recursos informáticos a través de Internet sin necesidad de instalar software o hardware. Ofrece ventajas como agilidad, escalabilidad, bajos costes y mantenimiento sencillo. Su historia se remonta a las décadas de 1960 y 1970, pero su auge se debe a empresas como Amazon, Google y Microsoft que ofrecen infraestructura y plataformas como servicios desde principios de los 2000. Existe en modelos públicos, privados y híbridos según se utilicen recursos