Uno crece cuando acepta la realidad de la vida con sus dificultades como fracasos, decepciones y pérdidas, pero mantiene la esperanza, voluntad y fe. También crece cuando aprende de las experiencias pasadas para mejorar el futuro, superándose a sí mismo y ayudando a los demás. Al enfrentar los desafíos con valentía y seguir sus metas a pesar de las críticas, uno continúa creciendo.