El texto reflexiona sobre el Sagrado Corazón de Jesús como símbolo del amor divino hacia la humanidad, enfatizando la importancia de seguir su ejemplo en la vida diaria. Se mencionan meditaciones y recursos educativos sobre cómo desarrollar un corazón con las cualidades de amor, paciencia y misericordia de Cristo, promoviendo un examen de conciencia y actos de contrición. Además, se destacan las enseñanzas de San Josemaría sobre la necesidad de querer y comprender a los demás, así como la importancia de la oración en la vida familiar.