El documento describe las características de un buen orador y comunicador. Explica que la comunicación efectiva requiere el querer decir de uno y el querer entender del otro. También requiere saber expresarse y saber escuchar. Para ser un buen orador, se necesita tener una buena presentación personal, formación e intelecto, y poseer cualidades morales como la verdad, humildad y responsabilidad. El objetivo es transmitir la información de manera ordenada, clara y con entusiasmo para influir en el público.