El documento discute cómo evaluar cualitativamente a los residentes médicos. Propone una evaluación formativa a lo largo del proceso de formación para promover el aprendizaje. Las competencias a evaluar incluyen el razonamiento clínico, la comunicación con pacientes, la gestión de la atención y la bioética. Se recomienda utilizar diversas herramientas de evaluación como videograbaciones, casos simulados y proyectos para evaluar diferentes áreas de competencia de manera periódica.