La lección 6 del documento enfatiza la importancia de la oración como un diálogo íntimo con Dios y su papel en promover la unidad familiar. Se discute quién debe orar, cuándo y la actitud necesaria al hacerlo, utilizando referencias bíblicas para reforzar los conceptos. La conclusión personal es el compromiso de orar al menos tres veces al día en el nombre de Jesús.