Este documento resume la liberación y el retorno de los judíos cautivos en Babilonia a Jerusalén según el libro de Esdras. Resalta que Dios despertó el espíritu de Ciro, rey de Persia, para que permitiera a los judíos regresar y reconstruir el templo (Esdras 1:1-4). Una gran multitud de 42,360 judíos regresaron, incluyendo sacerdotes, levitas y laicos (Esdras 2:64-67).