El documento aborda la situación de México entre 1821 y 1846 tras su independencia, enfocándose en las luchas políticas entre monarquistas y republicanos federalistas y centralistas. Destaca el Plan de Iguala, que proclamaba la independencia y la monarquía constitucional, así como la continua amenaza de reconquista española y los problemas internos que llevaron a la consolidación de un gobierno centralista. Finalmente, se menciona la restauración de la república federal en 1846, que buscaba resolver la inestabilidad política del país.