Este documento describe un sermón dado por William Branham en Shreveport, Louisiana en 1962. Habla sobre la necesidad de que la iglesia regrese a la unción y el poder del Espíritu Santo que caracterizó el primer derramamiento en Azusa Street. También expresa su deseo de que Dios le dé un avivamiento personal y que derrame Su Espíritu sobre la reunión una vez más.