El abuso sexual infantil es una conducta en la que un menor es utilizado como objeto sexual sin su consentimiento, afectando su desarrollo biológico, psicológico y social. La mayoría de los abusadores son personas cercanas a la víctima, lo que dificulta la denuncia y el tratamiento del trauma. La prevención y la comunicación abierta son cruciales para proteger a los niños y ayudarles a expresar sus experiencias.