El documento aborda la importancia de los protocolos de investigación y actas policiales en el sistema de administración de justicia, destacando su papel en la mejora de la eficiencia policial y la reducción de impunidad. A través de un modelo policial basado en la documentación y el uso de herramientas de criminalística, se busca garantizar la protección de las víctimas y una integración efectiva de la información en las investigaciones. Además, se enfatiza la necesidad de capacitación en metodologías científicas para asegurar la objetividad y la calidad en la recolección de pruebas.