El documento aborda el impacto devastador del avance de la frontera petrolera en la Amazonía peruana, resaltando cómo la prospección de hidrocarburos amenaza a pueblos indígenas en aislamiento voluntario y a sus territorios. Se evidencian violaciones de derechos humanos y la necesidad urgente de políticas que protejan a estos pueblos frente a los intereses económicos de las multinacionales petroleras. La explotación de recursos está causando un etnocidio que podría culminar en la desaparición cultural y física de estas comunidades vulnerables.