El documento discute cómo los maestros pueden combatir el malestar docente mediante el compromiso de despertar el interés por aprender en los estudiantes y mantener su propia renovación pedagógica. También sugiere que los maestros pueden luchar contra la desvalorización de la profesión cumpliendo con sus responsabilidades, dando un esfuerzo adicional, y manteniendo los valores culturales a través de un enfoque en el desarrollo del talento y la creatividad de los estudiantes.