La tierra fue el material de construcción principal utilizado por las primeras civilizaciones. Se empleó para construir viviendas, fortalezas y monumentos religiosos. Existen diversas técnicas de construcción con tierra como el adobe, tapia, entramado y pared en mano. Aunque la tierra tiene desventajas como su vulnerabilidad al agua si no se toman precauciones, también tiene ventajas como su capacidad de regular la humedad y transmitir poco ruido.