La arquitectura del Renacimiento, que surge en Italia durante el Quattrocento, se caracteriza por su búsqueda de perfección técnica y armonía mediante el uso de principios matemáticos y geométricos. Este movimiento cultural, que abarca desde los siglos XV hasta XVII, representa una transición significativa entre el Medioevo y la Edad Moderna, revitalizando los valores de la antigüedad grecolatina. Entre sus exponentes más destacados se encuentran figuras como Leonardo da Vinci, Miguel Ángel, Rafael y Tiziano, cuyas obras definieron este periodo artístico.