Este documento discute varias causas que pueden llevar a la muerte de una congregación, incluyendo el descuido en las clases bíblicas y la predicación, la falta de entrenamiento de maestros, la ausencia de gozo entre los miembros y la indiferencia hacia la iglesia. Se enfatiza la importancia de enseñar todo el consejo de Dios de manera ordenada y preparada, y de mantener el gozo y compromiso en la hermandad para el crecimiento espiritual de la congregación.