La lactancia materna exclusiva proporciona innumerables beneficios para los recién nacidos, madres y sociedad. Protege a los bebés contra enfermedades e infecciones y promueve su desarrollo físico y cognitivo óptimos. También ayuda a las madres a recuperarse después del parto y reduce los riesgos de cáncer. A nivel social, la lactancia materna disminuye los costos médicos y es ecológicamente sostenible.