El documento discute las obligaciones y beneficios de las instituciones de formación técnica para satisfacer las necesidades del país. Deben estar vinculadas al sector productivo, capitalizar su experiencia para lograr pertinencia con las necesidades laborales y culturales, e innovar y actualizar los contenidos curriculares para mejorar los procesos formativos. También es necesario conocer el entorno laboral y las necesidades del mundo productivo.