Este documento describe la historia y desarrollo de las Buenas Prácticas de Manufactura (BPM) aplicadas a la industria farmacéutica. Explica que las BPM se establecieron para garantizar la calidad, seguridad y eficacia de los medicamentos y abarcan aspectos como el personal, instalaciones, equipos, sistemas de apoyo crítico, calificación y validación. El objetivo principal de las BPM es minimizar los riesgos inherentes a la producción farmacéutica para proteger la salud de los pacientes.