La ciudad de Tebas en el antiguo Egipto fue una de las más prósperas y poderosas durante 7 dinastías, descrita como la ciudad de las 100 puertas. La agricultura en Tebas floreció gracias a un sistema de riego complejo y la producción de diversos cereales, sustentando a la población urbana. La relación entre campo y ciudad era fundamental, con la ciudad dependiendo de los suministros agrícolas provenientes de las tierras fértiles regadas por el río Nilo.