Casi el 33% de la población mundial carece de agua limpia y segura, y el 75% de las enfermedades en países no desarrollados son causadas por la falta de agua potable y sistemas sanitarios deficientes. A medida que la población mundial crece, la capacidad de suministro de agua disminuye, y al menos diez lugares podrían estallar en guerras por el agua. Más de 5.000 millones de personas padecen malnutrición, hambre y enfermedades debido a la falta de agua