El documento explora la estética como un fenómeno humano en su interrelación con la creación artística y la percepción del receptor. Se argumenta que la estética no puede separarse de su contexto social e histórico, y aboga por una comprensión del arte que incluya tanto el compromiso consciente como la sublimación del deseo. Asimismo, se plantea que el arte es un proceso dialéctico que transforma la subjetividad en objetividad y refleja la complejidad de la existencia humana.