El documento describe el ciclo de vida de un sistema de información, que abarca cinco fases: investigación preliminar, determinación de requerimientos, desarrollo de software, prueba de sistemas e implantación y evaluación. Cada fase tiene actividades específicas que aseguran el diseño, desarrollo y mantenimiento adecuados de un sistema para satisfacer las necesidades de una organización. La importancia de seguir este ciclo reside en la mejora de la calidad del software y en un proceso de desarrollo controlado y normalizado.