Los niños de los cuentos se cansaron de repetir siempre los mismos papeles y decidieron marcharse de los libros, lo que provocó que los niños del mundo se aburrieran y comenzaran a portarse mal. Los padres se reunieron para resolver el problema y los personajes de cuentos expresaron sus quejas sobre sus roles. Finalmente, los personajes acordaron volver a los libros si se cumplían los derechos del niño.