El documento aborda la noción de competencia administrativa como la potestad de los órganos para actuar en interés público, destacando la diferencia entre ser competente y tener competencia. Se identifican seis competencias esenciales para los gerentes, incluyendo comunicación, planeación, trabajo en equipo, acción estratégica, globalización y manejo personal, todas fundamentales para el éxito organizacional. Finalmente, se concluye que la competencia administrativa es irrenunciable y está sujeta a principios legales y jerárquicos.