La comunicación no verbal involucra observar con precisión los cambios en la postura, expresión facial, tono de voz y fisiología de la persona que se está comunicando para sacar conclusiones basadas en su conducta y contexto. Una comunicación incongruente, donde los mensajes transmitidos no coinciden con los gestos o tono, puede llevar a discusiones. El contexto físico, social, histórico, psicológico y cultural influyen en cómo se entienden los mensajes.