El documento compara el concreto y el acero estructural como materiales de construcción desde varias perspectivas como el material, la forma y tamaño, la exigencia estructural, la capacidad de resistencia, el equilibrio y estabilidad, y la conveniencia estructural y económica. Señala que aunque tradicionalmente se ha usado más el concreto, el acero tiene ventajas como mayor resistencia con menos peso, forma más versátil, y mejor comportamiento ante cargas y sismos. Sin embargo, requiere más especialización y es más susceptible