La contaminación difusa proviene de múltiples fuentes pequeñas asociadas con actividades agrícolas y urbanas. Representa un desafío de gestión debido a que los contaminantes se dispersan a través de varios medios como el agua de escorrentía. A nivel mundial y en México, la contaminación difusa es ahora reconocida como la principal amenaza para la calidad del agua, a pesar de que tradicionalmente se ha prestado más atención a las descargas puntuales. Controlar la contaminación difusa requiere un enfoque de gestión