La contaminación acústica se refiere al exceso de sonido que altera las condiciones normales del ambiente. Se produce principalmente por actividades humanas como el transporte, la construcción y la industria. La exposición prolongada a niveles de ruido por encima de los recomendados por la OMS (50 dB) y la UE (65 dB) puede causar daños auditivos y psicológicos.