El músculo liso no tiene troponina y sus filamentos de actina están unidos a cuerpos densos en lugar de discos Z. Se contrae más lentamente que el músculo esquelético y consume menos energía, lo que le permite realizar contracciones prolongadas. Puede ser estimulado por señales nerviosas, hormonales o por distensión y utiliza calcio y calmodulina para unir miosina e iniciar la contracción.