Este documento propone analizar colecciones de diseño que promuevan la sustentabilidad e inclusión social. Sugiere que los diseñadores consideren el uso de materiales reciclados, rescaten diseños autóctonos, trabajen con comunidades aborígenes y utilicen materiales ecológicos. También recomienda que los diseñadores asuman su responsabilidad ética y diferencien entre moda y diseño con el objetivo de lograr prendas más inclusivas.