Este cuento describe la historia de Fuensanta, una niña que visita la huerta de Murcia de sus abuelos. La huerta está siendo destruida para construir casas, lo que amenaza la vida de los árboles y animales. Fuensanta habla con varias plantas y animales que se quejan de la pérdida de su hábitat. Ella convence al encargado de parar la tala de árboles explicando la importancia de conservar la huerta y su biodiversidad.