El proceso de pasantías se realizó en el Banco Central de Venezuela,
ente encargado de velar y salvaguardar el régimen económico de la nación,
con la función de proteger las políticas monetarias del país. El área de
ubicación como pasantes fue la Coordinación de Trabajo Social, cuyo
objetivo está centrado en administrar los beneficios socioeconómicos
establecidos en la institución, de conformidad con las políticas, lineamientos
y normativas internas.
Le asiste también la finalidad de coadyuvar en la mejora de las
condiciones de calidad de vida y seguridad social de los trabajadores activos,
contratados y jubilados del Instituto, sus familiares ascendentes y
descendientes directos y sus familiares calificados.
La orientación de las actividades que le corresponden, califica dentro
del llamado proceso de gestión humana en las organizaciones como
alternativa para el fortalecimiento de habilidades a través de procesos de
conciencia que desarrollan sentido de contribución. Con esa visión, las
personas se responsabilizan de su propia vida y asumen el trabajo como la
opción de realización y como una posibilidad de participar en la construcción
de un mundo mejor (Arbeláez, 2008, p. 84).
Dentro del contexto general, se consideran al conjunto de medidas
previsivas ante riesgos derivados de la vida misma, y prestaciones que
mejoran la calidad de vida del trabajador y su familia, establecidos como
obligatorios en la legislación venezolana y conocidos como expresión de la
seguridad social.
Esa búsqueda de satisfacción de necesidades junto con el grado de
mayor confort orientado al desarrollo social y personal, es visto como
bienestar social, mientras que la noción de Bienestar social laboral se refiere
al conjunto de programas y beneficios que se estructuran como solución a
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las necesidades del individuo, que influyen como elemento importante dentro
de una comunidad funcional o empresa a la que se pertenece; reconociendo
además que forma parte de un entorno social (Vigoya, 2005, citado por
(Aguilar, Cruz, Jiménez. 2007,p. 23.La Organización Mundial de la Salud en el año 1994, definió la Calidad
de Vida como concepto asociado al bienestar, desde la óptica de la
percepción que tiene un individuo de su situación de vida, dentro del contexto
cultural y de valores en que vive y, en relación con sus objetivos,
expectativas e intereses. Se trata de un concepto muy amplio influido por la
salud física de la persona, su estado psicológico, su nivel de independencia,
sus relaciones sociales, así como su relación con los elementos esenciales
de su entorno (Di Pasquale, 2008,p. 11).
La Calidad de Vida Laboral, por su parte implica el mejoramiento de la
efectividad organizacional a través de condiciones y ambientes de trabajo
favorables, con la finalidad de alcanzar un mayor nivel de satisfacción en los
trabajadores y de desarrollo personal, es decir, un mayor grado de
Bienestar.
En cada una de las nociones desarrolladas hay un hilo conductor
referido a las necesidades; en