El diseño industrial se centra en la creación de productos destinados a la fabricación en serie, distinguiéndose entre bienes de consumo y bienes de capital. Su evolución ha estado influenciada por la revolución industrial y las críticas sobre la calidad del diseño en productos masivos. Los diseñadores utilizan herramientas como el dibujo y tecnologías avanzadas para comunicar sus conceptos de manera efectiva.