La economía naranja se basa en la creación, producción y distribución de bienes y servicios culturales y creativos. Incluye sectores como arquitectura, artes, cine, diseño, música, publicidad y videojuegos. A nivel mundial, si fuera un país sería la cuarta economía más grande. En América Latina ha crecido, liderado por Brasil y México, aunque en países como Venezuela la economía naranja se ha aplicado de forma creativa para enfrentar la crisis económica.