Los ecosistemas marinos incluyen los océanos, mares y marismas. La vida surgió y evolucionó en el mar, donde las temperaturas y salinidad del agua varían poco, proporcionando un medio estable. El principal problema es la gran distancia entre la zona fótica con luz y nutrientes en aguas profundas, aunque las zonas de afloramiento son más productivas al traer nutrientes a la superficie.