El edema agudo pulmonar se caracteriza por la acumulación de líquido en los pulmones, lo que dificulta la oxigenación de la sangre y puede provocar hipoxia. Se clasifica en cardiogénico y no cardiogénico, cada uno con diferentes etiologías y consecuencias. El diagnóstico se basa en síntomas clínicos y pruebas complementarias, y el tratamiento oportuno es crucial para un pronóstico favorable.