El documento describe varias situaciones en las que los comerciantes y funcionarios públicos culpan injustamente al contador público por problemas que no son responsabilidad de este. Se enumeran 36 situaciones comunes en las que clientes y otros atribuyen erróneamente la culpa al contador, a pesar de que el problema realmente se debe a factores como la falta de información del cliente, errores de otros organismos o la inconsciencia del comerciante. El objetivo es resaltar que con frecuencia se culpa inmerecidamente al contador por problemas ajenos a su labor.