El documento analiza el proceso de Bolonia y su impacto en la educación superior desde la perspectiva de los estudiantes, destacando las preocupaciones sobre la privatización, mercantilización, y el aseguramiento de la calidad. Se aboga por una mayor participación estudiantil y por cambios significativos en los planes de estudio, enfatizando la necesidad de un sistema de movilidad accesible y garantizado. Se concluye que, aunque el Espacio Europeo de Educación Superior (EEES) es valioso, debe implementarse de manera que no encarezca la educación ni sacrifique la calidad.