El documento analiza el enfoque clásico de la administración propuesto por Taylor y sus seguidores, destacando su impacto en la organización y eficiencia laboral durante la revolución industrial. Se enfatiza la importancia de aplicar métodos científicos para la administración, promoviendo la especialización y división del trabajo, así como la estandarización de procesos para maximizar la productividad. Además, se aborda la necesidad de mejores condiciones laborales, la motivación del trabajador mediante incentivos y la relevancia de la supervisión funcional en el ámbito industrial.