El Imperio Carolingio se formó cuando Pipino el Breve se hizo coronar rey de los francos con la aprobación del Papa. Su hijo Carlomagno expandió el reino y fue coronado emperador por el Papa en el 800 d.C. Sin embargo, el imperio se dividió tras la muerte de Carlomagno debido a las luchas entre sus herederos, sentando las bases de la futura Europa.