Este documento discute el uso del lenguaje en la educación popular. Señala que el lenguaje debe variar según el grupo objetivo para que sea explícito y claro. También destaca la importancia de utilizar un lenguaje sencillo pero reconociendo las categorías elaboradas de la propuesta educativa. Además, propone empezar a usar nuevos términos y aclarar su significado para que sean aprehendidos por los participantes.