El mutualismo ha evolucionado desde sus orígenes en la antigua Roma hacia un sistema de asistencia y protección social que busca atender necesidades comunes y minimizar riesgos, promoviendo la inclusión social y la justicia. En América Latina, países como Brasil y Ecuador implementan políticas de pisos de protección social (PPS) para mejorar la asistencia a poblaciones vulnerables, contribuyendo al desarrollo humano y económico. Las mutuales juegan un papel vital en la extensión de la seguridad social, complementando sistemas públicos y actuando como alternativas de apoyo para los ciudadanos en situación de necesidad.