Este documento discute la importancia de la invitación del evangelio al final de los sermones y exposiciones bíblicas. Argumenta que las invitaciones deben ser fuertes y directas, exhortando a la audiencia a creer y obedecer el evangelio. Explica que la invitación del evangelio refleja el regreso de Cristo para juzgar, está basada en quién es Jesús como Dios y Mesías, y exhorta a la obediencia para la salvación. Advierte también del castigo eterno del pecado. Concluye que debido a