La lectura es un proceso complejo que implica la interacción coordinada de diversos sistemas cerebrales. El cerebro está compuesto de neuronas y células gliales que requieren energía en forma de glucosa. Aprender a leer transforma fisiológica e intelectualmente el cerebro a medida que se forman nuevas conexiones neuronales. El desarrollo del cerebro y las experiencias tempranas son cruciales para el aprendizaje de la lectura.